sábado, septiembre 16, 2006

Los seres humanos somos unos animalitos muy extraños...

El que más y el que menos, un día u otro ha coleccionado algo. Si no son cromos, son sellos, muñecas de trapo o tebeos. Los hay que coleccionan cosa más extrañas como corchos de botellas de vino hasta teteras inglesas del siglo XVI. La cuestión es simple almacenar, poseer y admirar el mayor número posible de un determinado tipo de objetos. Igual a estas alturas os estaréis preguntado cuales son las causas. Pues ahí tenéis diez excusas de ello.

1. Colecciono porque así ayudo a preservar el pasado… De esta forma lo mantengo vivo y puedo llegar a él, tocarlo, admirarlo, sentirlo aun útil. Gracias a nosotros existen los museos.

2. Colecciono porque así compito... Y cuantos más coleccionistas haya de un objeto mejor para mí. La competencia es para nosotros como una especie de deporte. A ver quien es el mayor, el mejor o el más completo coleccionista del mundo. No importa de qué clase de objeto sea pero cuánto más extraño en su clase y genero mucho mejor.

3. Colecciono porque así sobresalgo... A veces los seres humanos conseguimos proezas de titanes con tal de demostrar a los demás lo capaces que somos dentro de nuestra insignificancia. Coleccionar nos permite superarnos, destacar y ser alguien. Sobre todo cuando no somos ni deportistas de elite ni cerebrines como "Albert Einstein" o "Friedich Nietzche". Por eso poseer cien mil plumas estilográficas, el vestuario completo de "Marilyn Monroe" o la cubertería de "Maria Antonieta" nos hace diferentes y más importantes respecto al resto de seres mortales.

4. Colecciono porque soy obsesivo… y como yo, hay personas que son verdaderos yonkys del coleccionismo. No nos importa el objeto que sea, a veces ni nos gusta lo que coleccionamos y ya está. Somos capaces de hacer media docena de colecciones a la vez y algunas de objetos la mar de inverosímiles. Para nosotros coleccionar se convierte en una prioridad y somos capaces de recorrer el mundo con tal de conseguir una pieza determinada.

5. Colecciono porque es un acto instintivo… No se por qué pero siempre aparece la explicación antropológica de que uno hace algo porque sus antepasados también lo hacían desde que eran hombres primitivos y escondían huesos y dientes de Ñu en las cuevas… Es algo que tenemos incrustado como una garrapata en lo más hondo de nuestro cerebelo.

6. Colecciono por que me gusta (y por ende soy un friki)… Está excusa es la más utilizada por nosotros. Sobre todo cuando nos lo preguntan de forma despectiva. Hay gente que yo disfruta horas y horas ordenando, clasificando y contemplando nuestros tesoros. Nos sienten muy a gusto rodeados de ellos. Experimentamos un placer casi orgásmico cuando encontramos una pieza única o que nos falta. Mostrarla a todo el mundo es otro de nuestros sus grandes éxtasis, supongo que va muy relacionado con el punto 3.

7. Colecciono porque es bonito... No importa si lo bello son pelos del sobaco como saltamontes de los Alpes. Los ideales de cada uno mandan y nos importa un bledo si nos los quieres discutir o no. Nosotros poseemos verdaderas obras de arte, punto y pelota.

8. Colecciono por que los objetos también son criaturas de Dios… Algunos pensamos que nuestras colecciones son regalos del Todopoderoso a modo de reliquias que se deben adorar y proteger de los paganos ignorantes que pululan alrededor, sobre todo de aquello que las ponen en peligro destruyéndolas con sus abominables manazas.

9. Colecciono por accidente… Hay quienes nos metemos a coleccionar cosas sin saber muy bien como cuando empezó todo. Es posible que un día alguien nos comentase (o mostrase) algo, o bien encontramos un objeto al lado de un container y ¡zas! de repente nos dimos cuenta que nuestra casa es ya un museo (eso si a veces lleno de basura) El problema aparece cuando nos encariñamos de dichos objetos y no podemos deshacernos de ellos. ¿Cómo van a pasar la noche en la intemperie? Seguro que si los vendo no los van a cuidan tan bien como lo hago yo, pobrecitos…

10. Colecciono por que es una inversión… Es muy posible que el tapón del baño de la bañera de mi casa valga una fortuna dentro cincuenta años. Me han dicho que el numero 108 del cómic de "Superman", colección "Jimmy Olsen" y que, por un casual, guardo como oro en paño está más que cotizadísimo en "EBay" o se de buena tinta que la silla "Tonet" de la abuela y que guardo en el trastero cuesta una riñonada y parte de un ojo. Si los vendo mañana no sacare tanto como si lo hago pasado. Y claro, cuando dicen eso que "una colección muchas veces es una fuerte inversión monetaria que se revaloriza en el tiempo." Se transforma en una falacia digna del "Barón de Munchausen". Nosotros nunca venderemos… a no ser que tengamos otra copia de la misma para poder hacerlo.

Supongo que habrá mil y un motivos más. Pero estos son los más comunes: Bueno os dejo que me voy al quiosco que ya habrá salido la nueva entrega de "Castañeras del Mundo" y he visto que mi vecina también se la hace y no quiero que ella se la compre primero.

viernes, septiembre 15, 2006

El lenguaje de nuestro hogar

No sólo el ser humano utiliza el habla para expresarse. Nuestro cuerpo también lo hace. Por mucho que tratemos de despistar delatamos estados de ánimo con los ojos, manos o gestos tales como rascarnos o tocarnos el pelo. Pero eso no es todo. Nuestra casa también habla. Cualquier habitación transmite suficiente información no solo para los que la habitan sino para quienes la visitan. Nuestro hogar es el mejor chivato que nos podemos echar en cara. Incluso puede llegar a ayudarnos. Si observamos nuestro comportamiento en ella puede incluso corregir o invitarnos a cambiar aspectos de nosotros mismos que, consciente o inconscientemente nos hacían sentir incómodos.

La Cocina: Representa el plano laboral. Si está ordenada y limpia, en teoría no debemos preocuparnos. El caos y la suciedad siempre son signos de asuntos pendientes en el trabajo. También expresan dejadez, hastío o falta de integración. Habla, en algunos casos, de colapso y de indicios de crisis laboral. Cuanta más suciedad acumula peor. Una cocina sencilla, con pocos muebles y pocos utensilios eléctricos puede indicar que la persona no busca demasiadas responsabilidades y carece de ambición. Trabaja sus horas estipuladas y gana lo justo para vivir. Por lo contrario, una cocina sobrecargada (pero ordenada) representa a una persona capacitada para desempeñar numerosos trabajos. El mobiliario, como la nevera, hace referencia a lo que reservamos o aquellas cosas que tenemos pendieres por trabajar y vamos dejando de lado. El congelador muestra asuntos que dejamos de lado y solemos guardar para el final. Los grifos representan nuestro trato y confianza hacia nuestros compañeros. Quien derrocha agua suele ser poco reservado y se asegura que todos los que nos rodean sepan cosas de nosotros o de ajenos que incluso el resto no deberían saber. Un atasco de la cañería habla de crisis con los compañeros y una incapacidad para solventar una situación de dimes y diretes o enfrentarnos a nuestros superiores. Una perdida de agua representa que nuestros asuntos no interesan y que perdemos energía siendo tan comunicativos.
Los fogones representa
n las tareas que estamos desempeñando en ese momento y los proyectos inmediatos. Si la comida nos suele salir cruda es que no les estamos dedicando el suficiente tiempo y demasiado quemada es que debemos terminar la tarea lo antes posible no sea que se produzca un "incendio" o se nos queme nuestro almuerzo.
De la misma forma, su funcionamiento habla de nuestro fu
elle o estado de ánimo al responsabilizarnos con ellos. Las herramientas de la cocina como cuchillos, tenedores, cucharas, sartenes o cazos) simbolizan la forma en la que usamos nuestros conocimientos mientras trabajamos.

El Salón/Comedor: Representa el plano de lo social. Una sala de apariencia angosta pero acogedora hace referencia a una persona con escasez de amigos pero, los pocos que tiene, son bien apreciados. Una sala de apariencia oscura representa aislamiento. Lo contrario cuando es luminosa. Como sucede en la cocina la decoración de nuestra sala de estar también tiene mucho que expresar. Usar sillas en vez de sofá es signo de persona amigable pero que prefiere mantener las distancias. Conocidos muchos y amigos pocos, y las visitas en casa el menor tiempo posible. Los muebles clásicos, hacen referencia a persona con tendencia a amistades conservadoras y de fuertes convicciones y tradiciones. Muebles modernos persona desenvuelta y dinámica. Muchos muebles necesidad de calor humano. Muebles mínimos, persona de pocas relaciones y con tendencia a no involucrarse nada más que lo justo y necesario. Mesas grandes o redondas, personas con tendencia a los debates o a largas conversaciones de sobremesa. Cuanto mayor la mesa más necesidad de interlocutores y de opiniones. Mesa cuadrada marca distancias pero eso no indica que no le guste conversar. Cuantos más ángulos tenga la mesa más difícil será dar su brazo a torcer. Si la televisión predomina en el salón hará referencia a cierto aislamiento social, un mayor interés por el ocio o por la información exterior.

El Baño: Es el encargado de delatarnos en lo emotivo y lo personal. Sobre la taza del WC derramamos las emociones subconscientes (la orina) o materiales (los excrementos). En la pica, la ducha o el baño nos limpiamos o intentamos eliminar nuestros problemas. En el espejo del baño nos reflejamos y también nos enfrentamos a nosotros mismos. Cepillarse el pelo es tratar de ordenar ideas. Cepillarse los dientes hace referencia a eliminar impurezas en nuestro vocabulario o como nos expresamos s. El tamaño, el brillo o el color de los azulejos nos indican como de protegido está nuestro mundo interno. Las manchas de humedad, (y eso se aplica en toda la casa) nos habla de situaciones pasadas no superadas y que están calando en nuestro subconsciente. Por cierto la casa infestada de bichos y nuestra repugnancia hacia ellos indican temores hacia nuevas relaciones bien de índole sexual o emocional, dependiendo del asco que nos produzcan.

La galería/tendedero o balcón: Representa el mundo exterior. Todo lo cotidiano y que hacemos en la calle. Representan a los vecinos y la gente anónima que nos cruzamos todos los días. En la galería/tendedero solemos exponer nuestra ropa limpia. La gente la ve y opina, pero siempre en un grado muy superficial.

La Habitación: Es el plano personal e intimo. El tamaño de la cama no sólo representa como dormimos y descansamos, sino como amamos y como queremos estar de próximos a nuestra pareja. En los armarios guardamos nuestra ropa, nuestra imagen externa, como nos gusta que nos vean. Es en el dormitorio, junto con el baño donde nos desnudamos y somos realmente nosotros mismos. Y es en el dormitorio donde, a veces, también compartimos mobiliario.

jueves, septiembre 14, 2006

Mi portátil está en coma...

Hace unos días que no me quiere arrancar como Dios manda.
Siempre me sale la misma pantalla: "Inicio a prueba de errores" Por muchas opciones que pulse siempre me va a parar al mismo sitio.
He rezado a "San Judas Tadeo" (patrón de los imposibles) a ver si me hace un milagro y lo "sana" sin tener que acudir a los servicios técnicos de "HP". Suerte que en casa tengo más ordenadores. Pero no son portátiles. Todo comenzó cuando me instalé una suite de "NOKIA" para mi "7710". Cuando apagué el ordenador me salió un mensaje en pantalla azul que no me dejó leer. Luego al arrancarlo me comenzó a dar problemas. En una de las intentonas me sugirió que había instalado "Hardware" o "Software" conflictivo y por eso se habia colgado. No me apetece reinstalar o borrar todo lo que hay (entre otras cosas el catálogo actualizado de las 1127 películas en DVD de mi colección. No se que hacer... ¿Alguna sugerencia?

miércoles, septiembre 13, 2006

One Day More

Y éste me lo pongo yo por que es una de mis piezas favoritas de "Los Miserables" (y de mi padre) y por que está cantada por los mejores interpretes que la han puesto en escena en 10 años. Personalmente me quedo con "Colm Wilkinson" (Jean Val Jean) y "Phillip Quast" (Javert).
Mandy Patinkin - Oh What a Circus!

Dedicado a Amparo que acaba de llegar de su periplo caribeño. Asi se te hace menos duro el regreso. Por cierto, yo prefiero mil veces a Mandy que Antoñito Banderas... pero ya se sabe que para gustos los colores.
Esther Williams Mix (momento littlebab)

Ella era única. La diosa del cloro. Estupenda en bañador o Bikini. Perfecta tanto en la piscina como en el mar. Explendida ya sea mojada o seca. Deberíamos reivindicarla. Esther forever!!!
Video Cortesía de: DanoramaProductions.com

No te puedes fiar ni de ellos...

¿Qué sucede con nuestras mascotas cuando estamos fuera de casa? Lo mejor es echarle un vistazo a esta web titulada "What do your pets de while yuo´re at work" y os quedaréis mas que sorprendidos.

Cosas que se pueden hacer con un DIN A4 (a parte de reciclarlo)

¿Tenéis problemas cuando os enfrentáis ante un folio en blanco? Pues hay una muy fácil solución.
Visitad la web "Peter Callensen" y os mostrara cientos de ideas de como sacarle partido a vuestra creatividad.

Regresión

Ayer fue un día extraño, uno de esos en los que se mueven millones de cosas ahí donde quiera que se escondan las emociones. Mis sobrinos comenzaron el nuevo curso escolar y lo hicieron en el mismo colegio donde mi hermana y yo cursamos primaria y EGB. Vamos, el viejo colegio de toda la vida. Ese lugar al que siempre guardas en tus recuerdos y del que ya he comentado algunas cosas en este "Blog". El viernes fui a inscribirlos. Resultó que Laura (mi sobrina) no tenía forma humana de conseguir plaza donde había elegido mi cuñado, un colegio (para mi) horrendo donde el "cholismo" se imponía ante todas las cosas. Al final, aliviado decidí llevarla al colegio de mi infancia, muy cerca de casa. Cuando entré estaba todo igual. Nada había cambiado desde cuando lo dejé en 1982. Parecía que no había pasado el tiempo. Eché un vistazo al vestíbulo. Sólo había un cambio, el director del centro ya no existía, había fallecido en 1997. Su lugar lo ocupaba su hija, que curiosamente había sido compañera de curso de mi hermana. En cuanto me vio me reconoció. Comenté la situación de la niña y me dijo que no había problema para matricularla, es más podía incluso matricular a mi sobrino si quería todo al haber sido mi hermana y yo ex alumnos.
Nos enseñó el colegio. Me hizo mucha ilusión aun así de no me hacerme casi falta. Conocía cada rincón, cada puerta… A cada paso que daba miles de imágenes se me agolpaban en la mente… Ahí estaba yo mi primer día de clase, agarrado a la mano de mi madre y a punto de echar cubos de lágrimas. También estaban las escaleras de acceso a las clases, donde bajaba raudo cuando éstas acababan, bien para ir al patio o bien para irme a casa. Vi el despacho de dirección, tal y como yo lo recordaba… Cuando llegué al patio incluso me pareció escuchar el sonido de las voces de todos mis compañeros y amigos. Cualquier lado en el que mirase ahí estaba yo con la bata azul a rayas. Incluso les enseñé mis sobrinos mi clase de párvulos… Me sentía como sumergido en una película de "Frank Capra".
Salimos al patio. Quizás el sitio que más transformaciones había sufrido. Pero aun y así mantenía su esencia. Aun vi la barandilla donde jugábamos a las películas, los patios pequeños donde nos escondíamos para no hacer gimnasia, los vestuarios, los baños, todo, absolutamente todo aun estaba allí. Mis sobrinos se entusiasmaron tanto con lo que vieron que incluso "Adam" me pidió que lo borrásemos de su colegio actual y lo matriculáramos donde había estudiado su madre y su tito. Y así lo hicimos.
Ayer fue su primer día. Yo pasé mala noche, pensando en como le iba a ir el nuevo curso. Parecía como si fuera a ser yo quien iba a comenzar las clases en vez de ellos. Los llevé andando desde casa. Mostrándoles el camino más rápido. No era mi ruta habitual pero si una de las que yo tomaba cuando se me hacía tarde llegar a clase. La llamaba "El Atajo". Los acompañé al patio y dejé a mi sobrino en la biblioteca con los otros alumnos de quinto de primaria. Precisamente en el edificio donde cursé primero y segundo de EGB. A mi sobrina fui a verla después, estaba esperando que la llevasen a comedor donde se encontraban los otros alumnos de ESO. Por un momento he sentido que mis sobrinos no eran ellos sino mi hermana y yo, y yo mismo era mis padres en el primer día de curso. La historia se repetía como treinta y seis años más tarde. Cuando fui a buscarlos por la mañana reconozco que iba un poco preocupado. No sabía si se habían integrado, si lo habían pasado bien o si les gustaba nada su nueva escuela. Me acordaba mucho de mis propias experiencias. Cuando salió mi sobrino, estaba sonriente y con muchas ganas de contarme cosas. "Aun era pronto para hacer amigos, pero ya se había puesto en ello". Me comentó. Estaba sentado junto a él esperando a mi sobrina cuando oí a alguien que me llamaba. De repente vi a una mujer que me sonaba mucho su cara. Me levanté, me acerqué y ella me preguntó: "¿No te acuerdas de mí?, fui tu profesora de primero..." Yo me quedé de piedra flipando pepinillos como dirigibles. ¡Mi profesora de primero de básica y treinta y seis años más tarde aun está en activo! Resulta también iba a ser una de las profesoras de mi sobrino. Pero ahí no acabó todo. Me llevó al otro lado de la sala, se acercó otra señora y le dijo: "¿Sabes quién es esté señor?" La otra mujer me miró y le dijo: "La verdad es que me suena pero de hace muchísimo tiempo..." Y entonces ella le dijo mi apellido. (Nos conocían y nos trataban por él como norma general) La mujer como que se alegra de verme. ¡Era mi profesora de párvulos quien me enseñó a la forma de las vocales y algunos números! Aquello, por un momento parecía un episodio de "Twilight Zone". Uno de esos en los que el tiempo sufría un extraño pliegue y personajes del pasado se mezclaban con los del futuro y todos juntos daban un triple salto mortal sin red. Reconozco que durante el día me costó mucho asimilar que mis profesoras de mi infancia, lejanas ya en la memoria, aun estuvieran en activo. También vi a más profesores. Uno de ellos mi profesor de historia y dibujo de sexto, séptimo y octavo. Otra de las profesoras de mi sobrino iba a ser la primera profesora que tubo mi hermana en ese colegio, cuando comenzó primero de básica. También vi a niños las típicas batas escolares, las mismas que utilicé yo, y ha sido muy emotivo…

Por cierto anoche en Barcelona, después de mucho tiempo, llovió de forma torrencial. Lo mismo que sucedió en el fondo de mi corazón.

martes, septiembre 12, 2006

Un milímetro de vida.

Nos sentimos tan gigantes... y en realidad, ante la inmensidad del espacio, no somos nada. Aun y así existen seres mucho más pequeños, frágiles e insignificantes en este mundo que nosotros y que albergan tanta vida en su interior que incluso parece un milagro que quepa toda junta en su interior. Todo un misterio. En la web "Tiny Animals on Fingers" podréis comprobarlo contemplando una impresionante colección de fotografías de sorprendentes microanimales.

Manual imprescindible para la vuelta al trabajo.

Para aquellos que el retorno al trabajo se les ha hecho duro o bien para aquellos que estén a punto de regresara a la ajetreada vida laboral. Tomad buena nota de esta web titulada: "mcstrick: Job? Fuck It!" donde se os muestra como solventar esos primero días de agobio. De nuevo. Muchísimas gracias Eva.

¿Cuántos años tienes... en Neptuno?


¿Nunca os habéis preguntado cuántos años tendríais si vivierais en Marte, Mercurio o Venus? ¿Sabéis cuándo va a ser vuestro próximo cumpleaños en Saturno, Urano o la roca esa llamada Plutón? Esta web llamada "Your Age in Other Worlds" (y que Eva me ha enviado muy amablemente a mi correo electrónico) puede calculároslo y, tal y como me ha dicho ella:

"¿Para qué el "Botox" si en Júpiter tengo sólo 19 años?

lunes, septiembre 11, 2006

Brownie ultrarápido.

Esta receta la vi por televisión. Pero uno es tan autodidacta
que ha aplicado algunos cambios. Se hace todo en el horno microondas a máxima potencia y en sólo seis minutos.

Los ingredientes principales para prepararlo son:


3 Tazas de harina.
1 Taza de azúcar.
3 Huevos.
1 Tableta de Chocolate negro para derretir.
1 Copa de ron o Whisky (no os preocupéis por que el alcohol se evapora durante la cocción).
1 Taza de leche o un mini Brick de nata liquida.
1 Puñado de nueces (sirven también avellanas picadas, o almendras o fruta escarchada).
1 Cucharada de mantequilla.
1/2 Sobre de levadura.

Ingrediente extra:

1 Pellizco de Cardamomo.

Sugerencias:

Cambiar leche por café.
Servirlo con natilla, helado de nata o vainilla.

En un bol se echan los huevos, la harina, la levadura y el azúcar y se remueve hasta crear una pasta homogénea. Por otro lado se derrite en el microondas el chocolate junto con la copa de ron (Whisky etc...), la leche (o nata) y el puñado de cardamomo.
Una vez derretido se agrega a la masa y se mezcla hasta que esta tenga un color marrón oscuro. Por último se echan los frutos secos y se echa sobre un molde impregnado de mantequilla. Se pone al horno a toda potencia en seis minutos y ya tenéis "Brownie" casero. Se puede comer caliente o frió. A veces de un día para otro está más rico. Por cierto si os habéis fijado este postre no necesita mucha levadura, precisamente porque ha de quedar compacto.

Queer Eye vs Michael Jackson

Ahora un poco de humor. Los clones de los chicos de "Queer eye for Straight guy" se han propuesto remodelar la vida de "Michael Jackson". Los resultados... tendréis que verlos. Despatarrante.
In Memoriam 11/09/2001

domingo, septiembre 10, 2006

Fóbias

Hay gente que tiene miedo a las alturas, los hay que temen a las arañas o las serpientes, a los perros o a las palomas… Yo de niño sufría de “Escotofóbia” (miedo irracional a la oscuridad). Debido a ello padecía de terrores nocturnos. Mi madre me llevó a psicólogos, un par de años de terapia pero nunca arreglaron el problema. Así pues dormí con la luz abierta hasta los veintiún años. Un día, no recuerdo bien cuando, decidí afrontar mi miedo. Me levanté de la cama apague la luz y mandé a “Doña Escotofóbia” al garete. Eso sí, hoy en día necesito dormir con algo de luz en mi habitación por lo que nunca suelo bajar la persiana a tope. Entre otras cosas por que necesito ver cuando me levanto para ir al baño. Los muebles por mucho que conozcas su ubicación, suelen jugar malas pasadas en una habitación completamente a oscuras.En la actualidad padezco de varios miedos, algunos con mas o menor medida. Por ejemplo no me gustan nada los objetos punzantes (Aicmofóbia) sobre todo aquellos con forma de cuchillo o tijeras. Tampoco me gustan los insectos (Ictiofóbia) en especial los saltamontes, no puedo con ellos. Pero el peor de mis miedos lleva conmigo desde que tengo uso de conciencia. Es incluso más antiguo que el miedo a la oscuridad. El hecho de enfrentarme a él me produce palpitaciones y la angustia se apodera de mí. Guarda relación con el miedo al mar (Talasofóbia) pero no tiene que ver con el miedo al agua. No siento pavor cuando veo el mar, ni siquiera cuando estoy nadando en él. Mi terror guarda relación con lo que está debajo de él, en especial con la fotografía submarina. No me gusta el azul de sus profundidades, ni cuando en la tele oigo el ruido de los respiradores de las bombonas de los submarinistas, las imágenes de hombres rana o de animales subacuáticos me superan. Es más me está costando escribir sobre ello. Curiosamente tengo una habilidad extraña para percibir si en una revista (que no sea de temática subacuatica se entiende) hay o no una imagen submarina. Es algo muy extraño. Desde que agarro la publicación noto que hay dentro una cosa que no me va a gustar. Es un hormigueo extraño, como un leve escalofrío. Entonces comienzo a pasar las paginas con mucho cuidado, siempre por las puntas. A veces logro encontrar la maldita imagen. Lo que suelo hacer en ese momento es saltar la página, a veces la arranco o la doblo por la mitad. Siempre sin tratar de ver lo menos posible. Pero sucede que a veces no me da tiempo y, confiado que en la misma revista no hay otra imagen submarina paso las paginas de forma normal. Entonces ahí aparece, escondida, al acecho sin tregua alguna. Bien grandota y a todo color.

Lo que sucede a continuación es lo siguiente (todo ello como en décimas de segundo):

1. Grito mientras me llega el pánico a todo galope.
2. Mi corazón se acelera y golpea la paredes de mi pecho como queriendo salir huyendo.
3. La revista sale volando de mi vista, lo más lejos posible.
4. Angustiado me seco las manos contra la ropa como si hubiese tocado algo inmundo y tuviese los dedos manchados mientras mi cuerpo tiembla y se me seca la boca.

Como veis nada agradable. Resulta curioso que sienta más miedo con imágenes estáticas que con películas o documentales o incluso cuando visito el acuario. Eso sí no me siento cómodo tampoco y mucho menos me gusta acercarme a la pantalla del televisor o al cristal de la pecera cuando me encuentro ante ellas, pero sorprendentemente el miedo es menor y mucho más controlable. También sucede que cuando he visto una imagen submarina luego puedo enfrentarme más o menos a ella. Puedo abrir la pagina donde se encuentra y contemplarla a cierta distancia. Con imágenes subacuaticas de ríos no me sucede lo mismo. No me gustan pero no me producen tanta aprensión, eso sí, a no ser que vengan acompañadas de la silueta de un submarinista. No puedo tocar los trajes de neopreno, ni las bombonas de oxigeno, ni siquiera las aletas de buceo. Otras imágenes que me dan miedo son los cascos de los barcos vistos desde abajo, los naufragios, las algas y las rocas sumergidas.
Altratar de ilustrar este artículo con fotografías submarinas (elegidas desde Internet) lo he pasado francamente muy mal. Pero siempre dicen que si escribes sobre lo que te asusta (y lo ilustras) al compartirlo con mucha más gente el miedo se hace muy pequeñito. Y eso es lo que he intentado dejarlo en ridículo y verle la cara cada vez que entre en el blog.
Por cierto, una anécdota. Hace catorce años fui de viaje al Caribe. No se por que motivo me apunté a un "Seafary" es decir, pasar un día en un barco en alta mar con todo tipo de actividades acuáticas, entre las que incluía contemplar la fauna y flora de las profundidades. ¿Os pensáis que me libré de ello? ¡Ja!, tuve que hacerlo, casi obligado. Fue el capitán del barco quien me acompaño personalmente en tan “gratificante” experiencia. Nos alejamos del barco a nado y llegado a un punto me invitó a sumergir la cabeza para contemplar que estaba sucediendo bajo mis pies. Así como media docena de veces. En cada cabezazo pensaba que me moría, aun así he de reconocer esa mañana el mar estaba tan bello como pletórico de vida. Vi peces tropicales de todos los colores nadando en bancos, vi corales de formas espectaculares y grupos de peces resguardándose a su sombra. Vinieron como dos docenas de peces, de todos los tamaños, por que al capitán se le ocurrió que igual me gustaba verles comer de mi mano. Mientras tanto yo me decía: " Es media hora, nada más. Con que sólo lo hagas una vez en tu vida es más que suficiente. Piensa que si te entra el pánico te ahogas, y si te ahogas te mueres y mientras te rescatan te vas a quedar un buen rato allá abajo donde no te gusta estar, así que aguanta como un jabato y disfruta lo poco que puedas de lo que estas viendo". Y aguanté. Y disfruté. Pero nunca más.

Los enemigos silenciosos

Acabo de levantarme acribillado. Éste año los mosquitos se han vuelto extremadamente salvajes. Eso sí, muy selectivos en las zonas donde deciden hacerse un cóctel con nuestros fluidos vitales. Tengo los tobillos llenos de picaduras de estos bichejos inmundos. Escuece de mala manera y sólo se alivia rascando, cosa que no debe hacerse pero no lo puedo evitar. Siempre he tenido la mala suerte de que se fijen en mí. Mientras al resto de personas las ignoran a mi, como a Jesucristo en los sermones de la montaña, me vienen a visitar por docenas. Soy un bar ambulante para mosquitos.
Uno que no deja de preguntarse siempre el por qué de las cosas me he puesto a indagar sobre mis admiradores secretos, como para conocernos un poco más, y no sentirme ignorante de la vida. Ya sabéis... "Conoce a tu enemigo luego ¡destrúyele!" (O también cógele cariño) .
Los mosquitos son unos insectos del orden de los "dípteros". A diferencia de otro tipo de insectos éstos poseen dos alas. Sus parientes cercanos son las moscas, los tábanos (que pican con ganas y con muy mala leche, doy fe de ello), las abejas y las avispas. Tienen seis patas y una trompa para succionar sangre. Por que claro, los mosquitos son de morro fino y no comen excrementos como las moscas ni polen como las abejas y avispas. Ellos son hematófagos. Dicen por ahí que sólo los mosquitos hembra se pirran por la sangre. Estas versiones diminutas de las "vampiros" de "Drácula" disponen de un aparato bucal tan sofisticado que pueden perforar la piel con una facilidad digna de un cirujano. Y todo sin que nos enteremos. El problema viene luego, cuando se han ido con la panza llena de nuestra hemoglobina. La parte afectada se enrojece, y se inflama, todo acompañado de un molesto picor. Como el que tengo yo en estos momentos y que no me deja dormir. Y os preguntareis ¿Por qué hay mosquitos que pican a un tipo determinado de gente y a otros no?
Al parecer los mosquitos suelen sentirse atraídos por determinados compuestos químicos que se desprenden de nuestro cuerpo. Gracias a dios no atraemos a todos. Los hay a quienes no gustamos nada y pasan de nosotros de forma soberana y sin pasar por la casilla de salida ni cobrar las 20 mil pesetas... Eso sí, si a un mosquito le caemos en gracia y siente predilección por nuestra sangre es capaz de seguirnos hasta la "Conchinchina" si es necesario. No hay forma de librarse de él, a nos de un buen manotazo. Eso es fulminante ¿Y sabéis por qué nos persiguen? Pues por culpa del dióxido de carbono que emitimos al exhalar. Estos bichos son capaces de detectarlo y seguirnos volando en zigzag hasta que nos encuentra. Pero ahí no acaba todo, otra cosa que le gusta de nosotros es nuestro sudor y determinados movimientos.
Resulta curioso. ¿No os ha sucedido alguna vez que paseando por la calle o bien sentados cómodamente en el
sofá de casa una mosca pesada os ha revoloteado incansablemente chocando contra vuestras cabezas? A veces pensamos que es por la colonia o por que las susodichas moscas son gilipoyas pero parece ser que es por ciertas sustancias de nuestro sudor que las atraen.
En EEUU ya han estudiado este fenómeno. Al parecer están tratando de fabricar un producto inoloro, procedente de personas inmunes a las picaduras para los que si lo somos evitemos el acercamiento de estos animalitos. Este mismo producto puede ser utilizado en campos de cultivo para evitar plagas.
Mientras tanto nos queda esperar. No se si he hecho bien pero me he rociado los tobillos con alcohol, de momento a quien he espantado es al gato que me estaba reclamando el desayuno. El picor está aun ahí, recordándome mi vulnerabilidad hacia estos diminutos e invisibles vampiros.
Pobres y esclavos

"Lisa Gerrard", junto con "Brendan Perry", fundaron en 1984 el grupo "Dead Can Dance". Este fragmento, titulado "The Host of Seraphim", pertenece a su album "Serpent´s Egg" editado en 1988. También fue incluido dentro de la banda sonora de la impresionante película documental "Baraka" ilustrando el fragmento dedicado a la pobreza y la esclavitud.
Sanvean (I am your shadow)

Una de las mejores artistas musicales de nuestra era. Lisa Gerrard es una voz prodigiosa que te transporta con su música.
Si tubieran que poner una banda sonora a mi vida se lo pediría a ella aunque tubiera que hacerlo de rodillas.

sábado, septiembre 09, 2006

¡Canas!

Hace unos días me corte el pelo con la maquinilla eléctrica. Mientras retiraba los mechones de la cabeza contemplé sorprendido la cantidad de canas que había allí reunidas, todas junta, como mirándome maliciosamente y diciendo: ¡Hoooolaaaaaaaaaa buenassssss! ¿Qué no te estas dando cuenta de que te estas haciendo viejooooo?" No salía de mi asombro. Ahí estaban todos esos pelos blancos entre mis dedos. Veamos, sabía que tenía canas, suelo verla cuando me contemplo en el espejo y eso a pesar de que mi pelo es rubio (pero no de bote) por lo que se me camuflan bastante. A ver, un momentito, no os penséis ahora que me ha entrado la melopera de que me estoy haciendo viejo así como de repente... Se que tengo casi cuarenta años y que mi cuerpo está entrando (eso si, sin pedirme permiso) en la etapa denominada segunda edad, vamos cuando la madurez precede a la chochez... Es curioso, pero aun y así yo me siento joven. En primer lugar hago cosas que mis padres no hacían a mi edad (y eso que mis padres eran bastante modernos y adelantados a su época). Pero yo no me imagino a mi padre, jugando a videojuegos, navegar por “Internet” en busca de ficheros para descargar, ser friky de "Star Wars" o del DVD o incluso vestir como yo visto. Vamos llevando una vida como la mía mucho más desenfadada. Él a los cuarenta ya tenía una familia más que creada (¿cuantos de nosotros a los cuarenta la tenemos?), con un trabajo fijo en una multinacional con pretensiones de llegar a manager de la misma (no comment) y una actitud hacia la vida que quizás veo ahora mismo mucho más reflejada en personas de cincuenta años.
Sino fijaos... Hoy en día a una persona de veinte años la vemos como a un un niño. En la época de mis padres con veinte años ya se formaba una familia y se comenzaba a tener trabajo. A los veinticinco años ya se era padre de, por lo menos, un churumbel y a los treinta ya, en algunos casos, se tenía familia numerosa. Mis padres, por ejemplo, se casaron a los veintiocho y ya los veían como demasiado viejos. Hoy en día es más común tener hijos a partir de los treinta o incluso a los cuarenta o tener pareja estable a los treinta y casarse a los treinta y seis que en se época. Antes una persona de sesenta años era un viejo, ahora se le ve como una persona de cincuenta. Los de ochenta tienen el aspecto que tenían los de sesenta treinta años atrás.
Algo está pasando...
Supongo que la calidad de vida que llevamos es mucho mejor que la de nuestros padres o abuelos, los valores también cambian y con ellos las actitudes (como la estúpida costumbre de vestirse de negro para la eternidad en muchas mujeres al llegar a los cuarenta) Eso sí, las cremas regeneradoras, el “Botox” o la cirugía estética también hacen maravillas.
Pero hay cosas que no cambian… las canas. Son puntuales como el conejo blanco (valga la redundancia) de "Alicia en el País de las Maravillas". Pueden esconderse, pero siempre vuelven a salir. Son implacables. Pero da igual, al final acabas acostumbrandote a ellas. Incluso las ves atractivas (dicen las malas lenguas que son signo de sabiduría...) A partir de ahora cuando las veo asomar en el espejo, me miro fijamente a los ojos y me digo en voz alta: "Tengo canas por que mi cuerpo envejece, pero mi alma sigue siendo joven."