miércoles, noviembre 26, 2008

Manos de mantequilla

Mi madre siempre me decía que nunca te fiases de una persona que, al estrechar las mano, esta te pareciese muerta o más bien floja dentro de la tuya (prohibido hacer alegorías al respecto). Quienes lo practican se les suele llamar manos de mantequilla aunque también: manos de muerto o manos de falsa cordialidad. Quien la da no tiene muchas ganas de ser amigo, o bien demuestra el asco que le das y lo hace por simple y mero compromiso. Y os diréis… ¿A qué viene esto? Pues muy sencillo. Angela Channing tiene las manos de mantequilla. Lo comprobé el jueves pasado el día de nuestra cita en el EAIA.

Antes de todo y para los amantes de la emociones fuertes, he de decir a todo que la reunión no fue lo que esperaba, es decir ni hubo improperio, ni cartas de debajo de la manga, yo ya llevaba un par escondidas (chorradas que se le ocurren a uno en ciertos momentos y más después de tener el cerebro empapado de tanta teleserie). La cosa fue cordial dentro de la nausea, porque aparte de la mano floja otra cosa que delata a una persona es la mirada y la de ella era de absoluto asco y repulsión hacia mi persona. No voy a negar que en mi caso sucedía lo mismo. Nuestras miradas desbordaban poderosas arcadas.
Cuando comento que la cosa fue suave es porque aquella mañana la caballería rusticana (“osease” mi ex cuñado) con aliados mongoles le había hecho una visita anticipada. En cierta forma me hizo un gran favor. Ella no se lo esperaba y menos aun que él me estuviera apoyando. Para ella aquello era una especie de traición (supongo que a estas altura hasta ya lo ha incluido de nuevo en la lista negra) Mi ex cuñado me llamó por la mañana para comunicármelo y me dijo que me llamaría una vez hubiese hablado con ella, cosa que hizo. Me comentó que ella dudada de mi implicación con los niños y que por eso me pedía los papeles. También se los pidió a él pero como no los llevaba pues se quedó sin la sorpresa anticipada. No sé de qué más hablarían pero él le comentó que yo la había denunciado al Sindic de Greuges. No sé si eso hizo efecto o no pero por la tarde la encontré tan matequillosa como su propia mano, salvando ciertas distancias.
Ella me dio la razón (cosa que le honra, dentro de lo que cabe) por anticiparse y comentarme que no me darían las becas de comedor; días atrás lo había consultado y se dio cuenta que si me las podían conceder. Me preguntó por los niños y por la situación, también por mi hermana (¡milagro! ¡Se ha dado cuenta de que existe!) le comenté como estaba todo. No oculté nada, no duese a pensar que vivíamos como los Hilton nadando en la abundancia… Me pidió los papeles y se hizo unas fotocopias. Al final la cosa quedó en que ella iba a cerrar el tema al día siguiente y hablar con las asistentas sociales para que pusieran en marcha las ayudas. De momento no tengo más noticias. Sigo esperando.

4 comentarios:

B-Lego dijo...

Es una buena noticia, a ver si esta vez es verdad.

Lo que es inaceptable es que si la situación a llegado por fín a un estado estable y favorable a los chicos no ha sido - en absoluto - gracias a la EAIA sino todo lo contrario, muy a pesar de su injerencia, de todos los impedimentos que os han puesto, y su falta de interés en llegar a una solución.

Ha sido necesario que las partes llegarais a un acuerdo amistoso por vuestra cuenta para que ellos dejaran de crear obstáculos; sin importarles en ningún momento que los chicos salieran directamente perjudicados por ello.

Seguro que llegar a este tipo de acuerdos no es posible en la mayoría de los casos que pasan por las manos de la EAIA, así que me pregunto para qué demonios sirve esta institución y porqué seguimos manteniéndola con nuestros impuestos.

Esther Hhhh dijo...

Buff.. Sigues esperando, lo que quiere decir que no tienes noticias, lo que quiere decir que igual no cerró el caso todavía... Pues como siempre te digo, SUUUUERTEEEEEEEEE

Besitos

Anónimo dijo...

Vaya paciencia que tienes,a estas alturas todavia no sabes nada,bufff,pues eso, suerteeeee,un besito
ion-laos

Arganor dijo...

Confío en que ahora sí que se logre, que piensen por una vez en los niños por favor...

Un abrazo