martes, junio 15, 2010

...y comieron perdices.


No es que no tenga nada que decir, todo lo contrario, vuelvo a insistir que me he vuelto muy vago para según que cosas y siento mucha lastima por el blog y asco de mí mismo por tenerlo tan abandonado.

Un año. Un año ha pasado desde que Miguel y yo pasamos por la vicaría (es un decir) que culminó en un divertida y espectacular fiesta mucho más de lo que realmente esperábamos.

En un año suceden muchas cosas. De todos los colores. Por suerte las que antes eran tan desagradables se han ido difuminando, como una acuarela con exceso de agua. No obstante han pasado cosas. Somos un año más viejos, los niños han crecido considerablemente, ha habido cambios hormonales por parte de los dos y eso se nota cuando uno ve vídeos o fotos de hace apenas un tiempo.

Respecto a los niños... ellos estan tranquilos, viven las cosas cotidianas como lo que son y no como si fuese un episodio de Alfred Hichtcock Presenta o peor aun La Dimensión Desconocida...

Laura ha solucionado en gran parte sus problemas de autoestima, le gusta vestirse de forma coqueta, maquillarse y compartir sus sentimientos con sus amigas y amigos del colegio (no todos) mientras que Adam, un poco más rezagado, aun tiene cosillas que pulir, como es el caso del orden y sobre todo la responsabilidad. Siguen viendo a su padre, aun hay temor, Adam me lo confesó así como otros acontecimientos de su pasado que ayudan a que ese puzzle tan macabro e infame se vaya completando. Pero es necesario. Por su bien y por el de los demás.

La vida en casa es muy parecida a la de una familia tradicional, seguimos saliendo a cenar con nuestros amigos, nos tumbamos en el sofá a ver la tele, escuchar música o cualquier cosa que nos apetezca mientras los gatos hacen de las suyas alrededor.

Mi hermana sigue igual. No voy a esperar nada nuevo. No lo hay. Su enfermedad es así de cabrona. Aun esperamos ayudas. Están ahí en el éter, como las estrellas, las ves pero son inalcanzables, esperamos que cualquier día les den por bajar a la tierra y darnos una alegría.

Yo ahora estoy yendo al psicólogo (psicóloga para ser más concreto), voy porque note que estaba empezando a caer en una depresión y ante todo hay que hacer caso a las señales, no sea que fuese demasiado tarde. Mi psicóloga aguanta mis charlas como una jabata. Me dice que cómo he tardado tanto en ir a pedir visita, yo le dije que en otros momentos no lo necesitaba. Claro me miró con mala cara y yo, sentado frente a ella (lástima que ya no existan los divanes a lo clásico) agachando la cabeza. Mi problema principal era acumulación de estrés. No es difícil averiguar las causas, es más, me dijo que tenia una especie de síndrome post divorcio (bueno, en realidad yo asumí el rol de mi hermana en todo el proceso) También me dijo que ya bastaba de ayudar a los demás, que me ayudase más a mi mismo. He de reconocer que he dejado a mucha gente colgada por ello. Si me leéis alguno os pido disculpas pero ahora entiendo que antes estoy yo que los demás. Así de claro. Tomo pastillas para dormir (me recetaron unas para tomarlas por la mañana pero acabe más zombi que uno de los engendros de las películas de George A. Romero) y hago demasiada vida vegetativa, aunque sigo escribiendo pero en otros lugares que no son éste.

Me he prometido obligarme a escribir de nuevo, aquí, aunque no me apetezca (no porque no me guste) sino concretamente por esa holgazanería que me invade cual nubarrón tormentoso.

Vuelvo a entrar en el caserón... Todavía hay mucho que arreglar.

2 comentarios:

ion-laos dijo...

Dichosos los ojos muchacho!!!
Cómo me alegra leerte, no lo sabes bien.
Es lógico que el cuerpo te diera señales de aviso para que pararas, menos mal que lo estás resolviendo a tiempo. Felicidades por tu año de matrimonio, te leo muy feliz y a gustito. Los niños, y la adolescencia, buffff, paciencia, pero mucha, te lo digo por experiencia, que tengo uno de 16.
Espero que tu hermana reciba esas ayudas, que ya va tocando.
Debemos de aprender a mirar más por nosotros mismo, ahí cuanto te entiendo.
Pues que sepas, que se te echa de menos, asi que cuelga la pereza. Ya veo que has remodelado, está muy chulo, y venga, guapo, mueve el trasero, que aqui hay gente que te espera.
Un besazo

foscardo dijo...

Gracias miles!!!