lunes, julio 28, 2008

La vida desde una cámara

Prometí un día, en otro blog, hablar de los “Reallity Show”. Pues bien, y ya creo que va siendo hora de poner la carne en el asador y mojarme con un post sobre un tema que según como lo enfoques pueden levantar ampollas del tamaño de catedrales.

He de reconocer que siempre me han gustado este tipo de programas. Todo lo que sea experimentar con la televisión, ya sea ficción como realidad, me ha llamado mucho la atención. Soy gran defensor de los que muchos llaman “La Caja Tonta”. La televisión es un elemento muy interesante para informar, entretener, hacer pensar, culturizarse y también, por qué no manipular, en todos los sentidos de la palabra. La televisión no tienen un pelo de tonta es un arma poderosa, sobre todo según quien la manipula. Aunque en malas manos puede convertirse en un misil termonuclear. Si, dependiendo en qué manos caiga puede hacer muchísimo daño o en su defecto hacernos reflexionar y aprender de lo que aparece en ella.

Hace unos diez años surgió un nuevo fenómeno mediático diferente a lo visto anteriormente y que englobaba dentro de sí mismo, a modo de extraña muñeca Matrioshka, diversos géneros y diferentes formas de estilos de hacer televisión. A la criatura la bautizaron como “Reallity Show” y suponía no sólo un reto para aquellos que lo ponían en marcha, debido a lo complejo de su parte técnica (aquellos que hemos trabajado en televisión sabemos lo difícil que es hacer un directo y más aun que quede impecable) sino también una experiencia fuera de lo común para aquellos que se apuntaban al carro de poder vivirla en sus propias carnes.

Como ya he apuntado en el párrafo superior, un Reallity Show, tenía o tiene la virtud de encerrar en sus entrañas varios géneros televisivos. Por un lado es un concurso y por otro una forma de experimentar con la realidad tal y como ofrecen algunos grandes documentales sobre vida animal o sobre diferentes conceptos sociales del planeta tierra. Gran Hermano (Big Brother) fue el pionero. La formula consistía (y consiste) en encerrar “a cal y canto” a diez o más concursantes dentro de una casa donde supuestamente tendrían que aprender a convivir, compartir y sobre todo competir por una cantidad de dinero considerable, sin duda todo un delicioso regalo para los amantes de los concursos, en este caso dicho concurso está confeccionado a modo de serial televisivo diario con gala de expulsión semanal. Por otro lado Gran Hermano contaba y cuenta con la posibilidad de que la audiencia decidiera quién se iba de la casa y quién se quedaba en ella. De esta forma no es el que está dentro el que decide, quien en realidad se limita a aguatar (o incordiar, desprestigiar o sacar de quicio) a sus compañeros y esperar a no ser nominado y expulsado de su sueño televisivo.

Como sucede en la vida todo tiene muchos prismas. A los que no les convencía la formula de concurso siempre podía ver el programa de otra forma. Ya que Gran Hermano era también una forma de estudiar, desde la comodidad de nuestro sofá el comportamiento humano en situaciones límite o fuera de lo común, como si fuésemos privilegiados voyeurs de una finca privada a la que hemos llenado de cámaras sin que nuestro vecinos sepan que están siendo observados (aunque en este caso sí, ya que aquellos que participaban saben de antemano que son el punto de mira de la audiencia las 24 horas del día) Pero si aun esa excusa no tenía consistencia había mucho más para elegir ya que Gran Hermano es y era un culebrón con todo tipo de elementos clásicos de estos mamotretos folletinescos pero con el aliciente que todo era en riguroso directo y con un guión cien por cien improvisado. Un delicioso caramelo para quienes disfrutan de los giros de la trama, los odios, los amores imposibles y las improvisaciones ante las cámaras. Incluso había quien veía el programa desde un nuevo punto de vista mucho más sesudo ya que era como contemplar un documental de la National Geografic realizado por el antropólogo Desmon Morris acerca del peculiar comportamiento de la especie humana en este caso el “Homo Televisivus o Mediaticus”. Por último mentes más retorcidas, lo han llegado a comparar la experiencia Gran Hermano como de secuestro colectivo voluntario con alguna reminiscencia al que tienen lugar en las selvas de Centroamérica, salvo que allí no hay nada rastro de voluntariedad…

Hasta aquí todo perfecto. Pero claro pasa el tiempo, se suceden ediciones unas detrás de otras y como sucede en cualquier televisión llega a un punto que es más fácil seguir una fórmula establecida y fácil que en definitiva da dinero que innovarla y darle más vueltas al rizo. Aquella premisa de “Si funciona porque demonios vamos a cambiarlo” se ha convertido en el principal lema del programa. Es entonces cuando la aquella esencia de aquellos que un día se arriesgaron, jugaron todas las carta creando algo diferente y revolucionario se enmustia acabando por corromperse igual que hace una manzana olvidada por la manos de Dios.

Gran Hermano funciona actualmente por una parte de público. No son todos los que era sino los que quedan. Su público es mayoritariamente joven con ganas de fama y de dinero fácil y los que no se atreven a participar les gusta el programa por su esencia de culebrón tipo "Yo soy Bea", "Los Ricos También Lloran" o "Rebelde Way" y porque atraen más dos tetas que dos carretas... Sí, la carne vende y si es joven y bien envasada aun mucho mejor. Aquellos de los que participan lo saben y son osados de presentarse a sus filas para buscar simplemente los 15 minutos de fama que tanto reivindicaba el polémico Andy Warhol aunque en este caso prefieren prolongarlos hasta el infinito y más allá. En Gran Hermano manda más el dinero y la fama que el experimento social y de convivencia. Y no debería ser así. Por lo menos como sucedió en un principio y quizás rozando ya la 3ª entrega. Más allá perdió su espíritu revolucionario e innovador.

La televisión tiene eso. Ella también se deja seducir por el dinero. Ama con locura el dinero. Es su principal alimento y todo lo que toca debe producir dinero sino no merece la pena digerirlo. Así que si sobra algo en Gran Hermano se quita y se queda lo que produce beneficios, es simple espectáculo, sacrificando otros aspectos interesantes como el valor cultural y el estudio antropológico. Si no da beneficios y aburre mejor lo amputamos. Ahora que nadie me tache de radical o de anti “Reallity Show” ¿Qué levante la mano aquellos que les interese Gran Hermano más por lo que nos puede aportar como seres humanos? Lo que más gusta es que en el fondo nos entretenga o incluso alimente nuestro morbo. Vamos, sed sinceros y cavilar con sinceridad vuestra respuesta.

Al público y a quienes alimentan la máquina de este y otros programas lo que interesa es ver quién de los concursantes va a ser el más polémico, quien de las chicas va a ser la primera portada de Interviu, cuál de los allí encerrados va a conseguir pareja fácil que le ayude a desahogarse los subidones de testosterona durante los largos meses de encierro o quién de ellos va a conseguir a codazos un puesto de comentarista en las tertulias de las docens de programas "marujiles" que orbitan por la parrilla de Tele 5.

No se ve tanto interés por la convivencia entre unos concursantes con otros y gran parte de la culpa es porque la totalidad de ellos son de un mismo estatus social, forma de pensar o con una edad semejante por lo que el interesantísimo papel de los roles se pierde y la sensación de experimento mediático brilla por su ausencia. Si, es cierto que a veces ha concursado gente más mayor, pero nunca en un numero equitativo al resto de concursantes jóvenes de la casa. De esta forma ya hay quienes acusan a Gran Hermano de “putiferio” y no como "La Vida en Directo"; personalmente lo calificaría como un peligroso trampolín hacia una fama tan efímera como un espejismo. Gran Hermano es como tratar de saltar hacia una piscina con dos palmos de agua o con un agua tan turbia que nos impide ver que clase de alimañas marinas la pueblan.

Lástima que Gran Hermano ya no es lo que era. Y cuidado que respeto mucho a quienes lo hacen y luchan por sacarlo adelante. Pero año tras año es una repetición de formula efectiva sólo para los bolsillos de la cadena y carente de interés para quienes un día lo vieron como la posibilidad de una nueva forma de revolucionar la televisión. Ahora solo da vueltas dentro de un circulo vicioso.

Esto mismo se puede aplicar a programas clones de Gran Hermano como el caso de Supervivientes. Un concurso en un principio interesante ya que los concursantes eran anónimos y de edades y formas de pensar muy variopintas y ahora, con el paso del tiempo, se ha convertido en una especie de esperpento para que estrellas de tres al cuarto o famosos a medias tintas puedan rehacer sus carreras viéndoles hacer el ridículo, comiendo inmundicias, montados en una canoa pescando (o vomitando) o subidos horas y horas sobre un palo anclado en el agua. Para programas esperpenticos estaban Hotel Glam o Gran Hermano VIP (concursos muy divertidos y sobre todo muy apropiados para un tipo de audiencia que les gusta, sobre todo ver, reírse y olvidar).

También es una lástima que propuestas tan interesantes como La Casa se tu Vida (sólo en sus dos primeras ediciones), La Granja (quitando a los famosos) o la Masia (sólo vista en TV3) no llegasen a buen puerto bien por no saber cómo enfocarlas o porque son criaturas con una vida mas corta que la mosca del vino.

No todo van a ser criticas. Ante todo soy y me considero un tipo constructivo (aunque a vece no lo parezca). Por ello desde este humilde Blog hago mi propuesta de Reallity Show perfecto que sería el siguiente: un concurso de convivencia con personas de diferentes edades y sobre todo ideas y mentalidades; donde pudieran participar desde gente muy joven a personas de la tercera edad; pruebas semanales con hincapié en temas culturales, sociales y de concienciación. También alguna que otra prueba o prueba secundaria divertidas pero que siempre aportase en sus beneficios una finalidad humanitaria. Mantener lo de ganarse la comida con las pruebas es interesante, pero habría que añadir incluso la participación de terceras personas (concursantes anónimos bien desde sus casas o bien desde la propia calle que ayudasen a realizarla o entorpecerles la labor) pero sobre todo que el premio final de las mismas sea ayudar a los más necesitados. De esta forma conseguimos que el esfuerzo sea doble. Otro punto interesante es variar los puntos de vista de quienes se encuentran dentro de la casa. Utilizar cámaras en primera persona sobre la cabeza u a la altura de los ojos de los concursantes, ver lo que ellos ven y darnos cuenta si prestan atención a quienes les hablan o ver en que o quien fijan la mirada) Posibilidad de tener acceso a las entrevistas con los psicólogos especialistas. Crear diversos estímulos para hacerles debatir entre ellos y poder ver sus reacciones sobre determinados temas actuales. Potenciar su conciencia como ser humano y prevenirles de la posibilidad de ver el concurso como una forma de ganar dinero fácil. También llevar el concurso al extremo a situaciones extremas, ajenas a los personajes que allí se encuentran encerrados y ver todas sus reacciones...

13 comentarios:

Amparo dijo...

Los "reallities" empezaron hace siglos, y eso que no existía la tele. Entones consistían en dos o más personas sentadas a la puerta (de casa, las mujeres; del bar, los hombres), chamullando con maledicencia sobre cualquiera que pasara por delante de esos "tribunales de la santa silla de eneldo". ¿Experimento sociológico? Los cojones. Experimento sociológico es apoyar en un muro de piedra una puerta con mirilla. Enseguida habrá gente dispuesta a echarle un vistazo a lo que hay más allá. Hasta será difícil convencer a los mirones que tras la puerta sólo hay un muro.
Para lo único que sirve GH y el resto de mierda televisiva es para homogeneizar culturas: funcionan en todos los países, hasta en los de premio Nobel :-) Cotillas, que semos todos unos cotillas de medalla de oro (me incluyo porque me enganché a este último GH, claro que entonces estaba tomando psicotrópicos por prescripción facultativa).
Muas :-)
La chica de la tele

Astrágalo dijo...

Tienes razón en todo, acuerdate que una vez lo comentabamos en tu mini-chat, que seria fantastico meter gente con edad, aunque se cambiaran las pastillas je je, seguro que seria mas humano, siempre personas jovenes, acaban en lo mismo.
Oye, me ha encantado esta entrada tuya.
saluditos....

meggan dijo...

un beso foski
ami me gusta gh
algunos los he encontrado algo diferentes depende de la gente..
pero siempre me engancha .al primcipio cuando hay tanta peña ,nii me acerdo de los nombres.pero suelo verlos
gh porlomenos
despeja las sensaciones de que la vida es de color de rosa ..
claro que aveces es algo cansin hasta que se anima..

cuando salen los caracteres,cuando salen las manias,las fobias,las pruebas...
despues hace que te enganche
por lo menos asi lo veo yo
me hacen hasta compañia es como si tubiera el salon de casa con gente..
y los jueves hay cena delante de la tele
mientras nuestra mercedes este al pie de el cañon seguire viendolo
recuerdo a pepe navarro ete gh no lo segui no me gustaba como funcionaba el pepe..
no tengo nada encontra pero hechaba en falta nuestra merche
un petó molt fort
i grácis!!

foscardo dijo...

A mi me gusto mucho GH3 pero no me gustó nada Pepe Navarro. No era un programa para él. También eche mucho de menos a Mercedes y me hubiera encantado verla en las galas metiendoles caña a Kiko, Ness, Jacinto, Raquel o patricia. Una lastima. Yo soy de los que espero un dia ver una edicion con los mejores de los peores o los mejores de los mejores. O los GH mas conflictivos juntos en la casa.

Pero insisto que el programa ya ha dejado de ser un experimento sociologico y como una nueva forma de ver la television para ser un concurso más para ver a un grupo de niñatos luciendo palmito.

pedrophablo dijo...

Buenos dias por la mañana! Vaya locura de post xD jajaja. Me gustó mucho. Estoy contigo en que hay que poner gente de todas las edades. En GH los veinteañeros dicen que los de 18 son niñatos y los de 34 unos viejos cuando están más cerca de esas edades de lo que se creen, y lo dice alguien de 23 años que conste. Buena propuesta tuya. A mi una cosa que me gusta de GH, a diferencia de OT que le estoy cogiendo asco, es que hay muy poca publicidad en la emisión más importante. Esto no quita que el debate y la casa en directo anden plagados de asquitonos y mierdas varias. Por lo demás a mi me sigue entreteniendo aunque me suele enganchar a partir de la 3 o 4 semana.

Anusky66 dijo...

Yo creo que Gh ha pasado ,como "ser vivo" por varias etapas , la genial infancia de la primera edicion , que nos engancho e hizo trasnochar a tantos españolitos, despues paso la adolescencia y juventud , pero estas ultimas ediciones son ya de madurez ( ya son mas rutinarias , menos aventureras, se busca la seguridad ..) Pero nos queda una etapa nueva , ya que por su evolución tendríamos que estar a punto de la nueva juventud ( esa post-divorcio ,la antigüa mente llamada pitopausia ,... es decir AVENTURA-LOCURA ,... diversion ) Eso sí,en compañía de Mercedes. Espero que esa etapa llege en esta edición ,....

ojala!!!!!!! todos necesitamos un poco de sana locura televisiva ,para olvidar las vivencias en nuestra Reality-vida

Carlos_Alberto, dijo...

Hola, gran repaso sobre el mundo de los realitys, me ha gustado tu post, siiiiii señor te has documentado bastante sobre el tema este...
A mí el GH3,llevas razón no era un programa para el Pepe Navarro, no lo supo llevar como todos queríamos y no estuvo a la altura, menos mal que volvió nuestra querida Mercedes a levantar el programa.Bueno en general cada edición a sido un mundo distinto y con gente de todo tipo...
Pero está claro que ya no es lo que era hace mucho tiempo, la gente ya no va más que ha lucirse y a por la fama pura y dura...
Bueno un abrazo compañero te espro en mi blog!!!

Esther Hhhh dijo...

La verdad es que coincido plenamente contigo en lo de Supervivientes, deberían volver a ser concursantes anónimos, la verdad es que me parece una pantomima lo que hacen con los "famosos" de tres al cuarto, aparte que no me creo nada sus supuestas "dificultades"

En cuanto a GH, lo cierto es que ha perdido mucho, ahora todo son guapos y guapas, todos igual en todo.. No hay diversidad ni en edad ni en cultura ni en físicos ni en nada. Y cada vez perdemos más el interés...

Besitos

foscardo dijo...

La pregunta es si tiene solucion o lo que importa es lo que la audiencia "facilona" les exija. ¿Seguimos viendo Gran Hermano como lo que era o como una sombra de lo que un dia fue?

Pienso que es mejor renovarse o morir. A mi no me sirvbe que nbos vendan la moto como cada año que "Os vamos a sorprender" Sorprender no es que la casa se les encoja, que metan transexuales en una casa oi gente con disminucions fisica o psiquica. Sorprender es mejorar el formato y aportar cosas diferentes y nuevas y no simples parches del todo a cien.

A mi me cansa mucho que no haya variedad de edades, los roles de la edad es un factor muy interesante y muy mal aprovechado en GH. El concurso se ha convertido en un concurso para niñatos que quieren lucir palmito y no dar palo al agua. Competir en la casa es lo de menos. Pero si saliendo a la palestra ya tienen los bolsillos bien asegurados ¿Para qué quedarse dentro y tratar de ganar?

Supervivientes es una sombra de lo que era. Carece absolutamente de interés. No interesa ver a personas en una situación extrema. Es un circo de tres pistas con fieras de cartón piedra rondando por ellas.

despedida dijo...

La primera edición de Gran Hermano quizás fue la novedad y enganchó a mucha gente. Yo ya no ví ninguna edición más. No me divierte ni distrae nada ver a gente cómo se pelea. Si estuviera bien hecho podría aprenderse algo, pero está todo muy estudiado. Evidentemente si a nos ponen junto a personas que no podemos ver o nos llevamos mal, al final acabaremos chocando. Lo interesante sería poder poner a gente diferente como tu dices. Pero al final todo se repite, y a mi personalmente me cansa.

foscardo dijo...

Yo seguí todas menos la 8 que no me sedujo lo más minimo. No se quien se presentó ni quien gano ni que sucedió. Vi la 9 hasta que se marchó
Badi porque era un personaje muy divertido e interesante el resto más de lo mismo. La primera entrega me gustó desde la expulsiopn de la Galera, antes ni me apetecía ver lo que les sucedía. GH2 me aburrió mucho pero lo fuii siguiendo por Fran y por el Yoyas. Que ganase sabrina no me molestó lo que si me sorprendió. Para mi el mejor es el 3 culebron en estado puro, aparte que el corrillo de la Campos ayudo mucho a que se te hirbiese la sangre. No sabes con cuanta mala leche me ponian. Yo de la minipandi toda la vida. El 4 me aburrió mucho mas que el 2. Del resto había buenos momentos pero simplemente como un concurso no como una experiencia televisiva. Para pasar el rato.

Anónimo dijo...

A mi personalmente no me gustan este tipo de concursos, aunque lo que si es cierto que tienen exito por aquello del morbo, de que haran o que disparate haran los concursantes para sobresalir de los demas.
Creo que la mayoria de la gente lo sigue porque estamos en un sociedad en la cual, nos gusta el chafardeo y el morbo de lo que hacen los demas, el vecino, el conocido, etc..
Creo que en un principio GH fue algo nuevo y sorprendernte pero ahora es una monotonia cada edicion igual que otras cadenas que han copiado el ¨"REALITY" en muchos sentidos.
En la television no todo es eso hay programas en los cuales se puede aprender, pero esto actualmente se piensa que es un disparate y que todo lo que vemos es television basura, y yo no estoy deacuerdo.
Un beso
HISTORIA

Aurora dijo...

A mi me encantaría entrar en uno si no fuera por todo lo que viene detrás. Me explico: me fascinó el primer GH porque creo que es algo que yo sería incapaz de soportar. La convivencia es mi reto personal, porque soy demasiado independiente, y hacerlo con gente que no conozco de nada creo que sería imposible. Y me fascina la gente que hace cosas que yo sería incapaz de hacer, como el colgado de desafío extremo de cuatro, que me tiene cada viernes con la boca abierta.
Pero pensar que el entrar ahí para conocerme mejor y, quien sabe, mejorar como persona, me hiciera perder un segundo de mi anonimato... bufffffffffffffffff
Ni hablar.
Además, me da bastante tirria la gente que entra últimamente. Lo siento, pero es así. No sé si es la selección que hacen o que, pero estoy con vosotros en que estaría mejor que fuera un grupo demográficamente más amplio.
Ala, ya he soltado el rollo!