domingo, septiembre 07, 2008

Desayuno sólo hay uno (y a ti te encontramos flotando en el consomé)

Aprovechando dos cosas, la primera mi respuesta a un post que insertó Mercedes Milá en su blog Lo que me sale del bolo y segundo mi reciente viaje relámpago a Praga, he confeccionado este artículo sobre el la valioso que resulta llevar a cabo un buen desayuno. No es coña, después de vivir in situ sus beneficiosas propiedades tras dos días intensos llevando un ritmo de alimentación correcta que mejor que dedicarle un post a esta práctica matinal tan mal llevada a cabo por muchísima gente en todo el planeta.
Allá voy entonces…
Dicen que el desayuno es la comida más importante de nuestra dieta diaria. Una cosa es lo que desayunas cada día (en mi caso es lo que puedo pillar en la nevera esa mañana en concreto) otra es lo que me gustaría desayunar y que a veces consigues llevar a cabo en determinadas ocasiones y otra es la que recomiendan los expertos que es correcta, si pero si vives de tus rentas y tienes todo el tiempo del mundo para digerirla.
A mí me gusta desayunar. No lo voy a negar. Pero soy incapaz de zamparme unos huevos fritos con bacón y salchichas y purés de patata y veinte mil cosas más por la mañana... Mis mejores desayunos son los que tienen como protagonistas a las tostadas con mantequilla y el café con leche. Aunque os parezca extraño descubrí las tostadas con mantequilla en 1973 concretamente en Madrid cuando tenía seis años. Fue en un viaje que hicimos mi madre, mi hermana y yo para estar unos días con mi padre, que se encontraba por aquellos días trabajando en una auditoría en la capital. Recuerdo como si fuese ayer aquel pan de molde tostado con mantequilla que me sirvieron en la cafetería del hotel. Es uno de esos sabores que nunca se me olvidarán. De vez en cuando trato de recrearlo. Pero no es lo mismo. Aquellas tostadas eran mágicas. Sublimes. Otra cosa que aprendí fue el placer de mojar la tostada en café con leche o (sucedáneo). Toda una gozada. Personalmente me gusta el café, sobre todo con leche. El café ha de ser descafeinado ya que no me sienta nada bien la cafeína. Cuando lo tomo (no sucede muy a menudo) suelo acompañarlo con dos cucharadas de azúcar. A veces tres. Me gusta el café con leche caliente pero detesto aquello que te abrasan la lengua. A mi padre le encantaba beber el café, el té o las sopas hirviendo. Yo no puedo. Esa virtud no se encuentra en mis genes. Es más abrasarme la boca me pone muy de mala leche.
Me gusta el café con leche en un tono ni muy claro (vamos de leche manchada) ni muy acentuado (de aquellos que ni distingues el sabor a leche). Si no hay tostadas a mano recurro al croissant. Me gustan mucho los croissants. Otro placer para el paladar. Me gustan más aun que los donuts. Me gustan crujientes por fuera y blanditos por dentro, o bien blandos por fuera y también por dentro sobre todo cuando están hechos de margarina. Nunca secos. Deberían prohibir los croissants secos.
Tengo una imagen clavada en la mente de cuál es la mejor forma de comerse un croissant. Pertenece a la película Pretty Woman. En ella Julia Roberts desayuna en la suite del hotel donde se aloja junto a Richard Gere. Ella se está comiendo un croissant mientras habla. Lo hace a base de pequeños pellizcos. Los efectúa con mucha ternura, de forma improvisada, como si no fuese un tic del personaje sino de ella misma. Me fascina el momento que llega a la parte central. Lo va vaciando muy delicadamente como si aquel fuese el ultimo croissant de toda la tierra o como si no quisiera hacerle daño mientras lo despedaza.
Es curioso pero antes he comentado algo respecto a desayunar copiosamente. No he sido del todo franco con la afirmación. Resulta que cuando viajo suelo comer cosas que no como en casa. Me gustan los bufetts de los hoteles. Me gusta pillar un plato y llenarlo de bollería a la que luego unto bastante mermelada y mantequilla. Dependiendo donde y cuando me sirvo huevos con salchichas, o arenques, o revoltillo de huevo con jamón y espárragos trigueros. Si hay cereales me sirvo un buen tazón; también zumo de naranja o frutas.
Los dietistas hablan de desayunar de forma algo más copiosa de lo habitual pero moderadamente. No lo niego. Pero normalmente por las mañanas no hay tiempo para eso. Ni mucho menos para sentarse en la mesa toda la familia y comer primero, segundo y tercer plato, incluyendo además entrante y postre mientras el padre lee el periódico y la madre hace tortitas y café como una loca. Eso es irreal. De cuento de hadas. No os podéis imaginar la de risas que me echaba yo cuando haciendo zapping veía aquella horrenda y poco convincente serie protagonizada por Milikito (quiero decir Emilio Aragón) en la que ejercía de médico (por cierto mas bueno que Charles Ingalls patriarca de la Casa de la Pradera) y en donde vivía con una familia surgida de un espanto digno de la mente de Edgar Allan Poe. En la serie todos desayunaban juntos alrededor de la mesa de la cocina, cada mañana, cada día, los 365 días del año. Pero claro, eso sucedía porque la mitad de las marcas que aparecían en primer plano pagaban pasta gansa en publicidad sino no ya te iba a contar yo…
Desayunar. Imprescindible para funcionar perfectamente el resto del día. No lo niego. Pero insisto el desayuno perfecto, el de tomárselo con calma es sólo es posible si eres multimillonario o te encuentras hospedado en un lujoso hotel.

7 comentarios:

SisterBoy dijo...

¡Ah! yo soy uno de esos que quisiera desayunar pero nunca desayuna. Y es que a las 7.30 de la mañana soy incapaz de ingerir algo que no sea café solo con poco azucar. Supongo que a todos los fumadores nos pasa lo mismo.

Mis mejores desayunos son los de media mañana aunque aqui no hay muchos sitios especializados en el tema. Todo lo más en el Corte Inglés donde me suelo comer un plato de tortitas con bacon.

¿No serás de los que se comen el Croissant con chorizo, queso, jamon o algo por el estilo por dentro?

Astrágalo dijo...

Como tu dices,las tostadas cuando las conoces son la reina del desayuno, yo no desayuno mucho, pero reconozco que me sucede como a ti, cuando viajo en los bufet de los hoteles desayuno mas de la cuenta, ponen tantas cosas....que a veces no se ni que comer.

Un besito astragalin.

Anónimo dijo...

Bueno, he tardado un poquito pero ya me he puesto al día, jejejeje.
Lo primero, espero que tu hermana esté mucho mejor y que este susto le haya servido para no hacerlo nunca mas. Sólo espero que no se castigue demasiado por esto.
En cuanto a los cuentos de miedo..... puuufffff, cada día me los pones mejores. En este caso, no sabría elegir cuál me ha gustado mas, los tres están a la misma altura. Muy chulos, sí señor.
Y en cuanto al desayuno, en buena hora me he puesto a leerlo. Con el hambre que tengo y las fotos que has puesto.... huuummmm. A mi me gustaría desayunar mejor, pero como bien dices, la falta de tiempo es crucial en esto. Además que te levantas con el tiempo justo, bastante que desayuno, la verdad. Pero cuando salgo por ahí, hago como tú, me lleno el plato de manjares en el buffet y me inflo ¿hay mayor placer?. Estoy convencida de que si alguien me hiciera los desayunos, comería estupendamente todos los días.
Y la bicha (oseasé, Milikito) ni me lo menciones, por favor, que me da mas miedo que tus cuentos, jejeje.
Besos

Byrnes

SisterBoy dijo...

En los buffets hoteleros la gente se come hasta los tomates al horno.

Anónimo dijo...

qué ascoooo los tomates al horno, si eso tiene que estar más secoooo.Yo en casa desayuno café con poca leche,me gusta el sabor del café y con poca azúcar,la punta de un cuchillo,vamos, no por nada,si no, para que no se enmascare el sabor a café, bueno,de hecho, las infusiones igual,sin azúcar, y mojo galletas integrales, me tomo un actimel y zumo de naranja de esos de granini, y si voy a los hoteles,no tomo café porque por lo general,esos no me gustan, pero me tomo mi zumo de naranja y dos buenas rebanadas de pan con tomate, un yogur natural y algo de fruta,piña o kiwi.
Que se mejore tu hermana, muchos besitos
ion-laos

Barry Gon dijo...

pues te dire que el desayuno dominical en esta casa americana puede facil consistir en salchichas, patatas a lo pobre (las llaman hash browns), huevos a la plancha, tostadas con mantequilla, cafe y zumo de naranja y el de entre semanas suele reducirse a unos huevos revueltos con jamon o pavo, cafe y zumito

...pero como sabe mejor el desayuno es cuando la cocina esta a mas de 25 metros de distancia y tu no tienes que salir de la cama...

...sobre todo cuando eres tu el cocinero

KAMELUCHA--MELA dijo...

Sabes,,?? me gusta desayunar fuerte,,mas antes,,cuando los niños estaban en casa,,
esos fifnes de semana cuando no habia colegio,,,huyyy que ricoo siii huevos ,beicon,batidos,cafecito,tostadas,,que se yoo,un tremendo desayuno,,,es divino,,,
Me gusta hacerlo de vez en cuando ,,aunque a veces ahorita lo haga sola,,pero me gusta,,,
y si no normalmente,,,cualquiercosa ,,eso lo que piye en la nevera,,,
besitoss,,,