viernes, septiembre 15, 2006

El lenguaje de nuestro hogar

No sólo el ser humano utiliza el habla para expresarse. Nuestro cuerpo también lo hace. Por mucho que tratemos de despistar delatamos estados de ánimo con los ojos, manos o gestos tales como rascarnos o tocarnos el pelo. Pero eso no es todo. Nuestra casa también habla. Cualquier habitación transmite suficiente información no solo para los que la habitan sino para quienes la visitan. Nuestro hogar es el mejor chivato que nos podemos echar en cara. Incluso puede llegar a ayudarnos. Si observamos nuestro comportamiento en ella puede incluso corregir o invitarnos a cambiar aspectos de nosotros mismos que, consciente o inconscientemente nos hacían sentir incómodos.

La Cocina: Representa el plano laboral. Si está ordenada y limpia, en teoría no debemos preocuparnos. El caos y la suciedad siempre son signos de asuntos pendientes en el trabajo. También expresan dejadez, hastío o falta de integración. Habla, en algunos casos, de colapso y de indicios de crisis laboral. Cuanta más suciedad acumula peor. Una cocina sencilla, con pocos muebles y pocos utensilios eléctricos puede indicar que la persona no busca demasiadas responsabilidades y carece de ambición. Trabaja sus horas estipuladas y gana lo justo para vivir. Por lo contrario, una cocina sobrecargada (pero ordenada) representa a una persona capacitada para desempeñar numerosos trabajos. El mobiliario, como la nevera, hace referencia a lo que reservamos o aquellas cosas que tenemos pendieres por trabajar y vamos dejando de lado. El congelador muestra asuntos que dejamos de lado y solemos guardar para el final. Los grifos representan nuestro trato y confianza hacia nuestros compañeros. Quien derrocha agua suele ser poco reservado y se asegura que todos los que nos rodean sepan cosas de nosotros o de ajenos que incluso el resto no deberían saber. Un atasco de la cañería habla de crisis con los compañeros y una incapacidad para solventar una situación de dimes y diretes o enfrentarnos a nuestros superiores. Una perdida de agua representa que nuestros asuntos no interesan y que perdemos energía siendo tan comunicativos.
Los fogones representa
n las tareas que estamos desempeñando en ese momento y los proyectos inmediatos. Si la comida nos suele salir cruda es que no les estamos dedicando el suficiente tiempo y demasiado quemada es que debemos terminar la tarea lo antes posible no sea que se produzca un "incendio" o se nos queme nuestro almuerzo.
De la misma forma, su funcionamiento habla de nuestro fu
elle o estado de ánimo al responsabilizarnos con ellos. Las herramientas de la cocina como cuchillos, tenedores, cucharas, sartenes o cazos) simbolizan la forma en la que usamos nuestros conocimientos mientras trabajamos.

El Salón/Comedor: Representa el plano de lo social. Una sala de apariencia angosta pero acogedora hace referencia a una persona con escasez de amigos pero, los pocos que tiene, son bien apreciados. Una sala de apariencia oscura representa aislamiento. Lo contrario cuando es luminosa. Como sucede en la cocina la decoración de nuestra sala de estar también tiene mucho que expresar. Usar sillas en vez de sofá es signo de persona amigable pero que prefiere mantener las distancias. Conocidos muchos y amigos pocos, y las visitas en casa el menor tiempo posible. Los muebles clásicos, hacen referencia a persona con tendencia a amistades conservadoras y de fuertes convicciones y tradiciones. Muebles modernos persona desenvuelta y dinámica. Muchos muebles necesidad de calor humano. Muebles mínimos, persona de pocas relaciones y con tendencia a no involucrarse nada más que lo justo y necesario. Mesas grandes o redondas, personas con tendencia a los debates o a largas conversaciones de sobremesa. Cuanto mayor la mesa más necesidad de interlocutores y de opiniones. Mesa cuadrada marca distancias pero eso no indica que no le guste conversar. Cuantos más ángulos tenga la mesa más difícil será dar su brazo a torcer. Si la televisión predomina en el salón hará referencia a cierto aislamiento social, un mayor interés por el ocio o por la información exterior.

El Baño: Es el encargado de delatarnos en lo emotivo y lo personal. Sobre la taza del WC derramamos las emociones subconscientes (la orina) o materiales (los excrementos). En la pica, la ducha o el baño nos limpiamos o intentamos eliminar nuestros problemas. En el espejo del baño nos reflejamos y también nos enfrentamos a nosotros mismos. Cepillarse el pelo es tratar de ordenar ideas. Cepillarse los dientes hace referencia a eliminar impurezas en nuestro vocabulario o como nos expresamos s. El tamaño, el brillo o el color de los azulejos nos indican como de protegido está nuestro mundo interno. Las manchas de humedad, (y eso se aplica en toda la casa) nos habla de situaciones pasadas no superadas y que están calando en nuestro subconsciente. Por cierto la casa infestada de bichos y nuestra repugnancia hacia ellos indican temores hacia nuevas relaciones bien de índole sexual o emocional, dependiendo del asco que nos produzcan.

La galería/tendedero o balcón: Representa el mundo exterior. Todo lo cotidiano y que hacemos en la calle. Representan a los vecinos y la gente anónima que nos cruzamos todos los días. En la galería/tendedero solemos exponer nuestra ropa limpia. La gente la ve y opina, pero siempre en un grado muy superficial.

La Habitación: Es el plano personal e intimo. El tamaño de la cama no sólo representa como dormimos y descansamos, sino como amamos y como queremos estar de próximos a nuestra pareja. En los armarios guardamos nuestra ropa, nuestra imagen externa, como nos gusta que nos vean. Es en el dormitorio, junto con el baño donde nos desnudamos y somos realmente nosotros mismos. Y es en el dormitorio donde, a veces, también compartimos mobiliario.

3 comentarios:

amparoland dijo...

¿"Sin pocos muebles" sgnifica con muchos muebles"? Me tienes confundida.
Interesante artículo, por cierto.
Gracias por el post de Patinkin dedicao. Mañana me lo pongo a todo trapo. Y este finde pienso pasarme horas en tu blog, porque ahora que te ha entrado la fiebre no doy a basto.
Smuack

braulio dijo...

Ostia Richard! ¿Pero quién ha escrito semejante estupidez? ¿Alguna universidad norteamericana que no tenía otra cosa que hacer? Bueno, si es un trabajo de humor, bastante malo y si es el estudio de un grupo de "psicólogos", se han lucido. Saludos desde Valencia

foscardo dijo...

Para amparo:
jajaja sin muchos muebles. eso me pasa por escribir a oscuras y a hasta las tantas.

Para braulio:
Sobre si es una estupidez o no...
Se baa en un estudio psicologico, no de digas de donde por que ahora no caigo... en todo caso seguro que a partir de ahora va a ver tu casa de otra manera jajaja